SEUMOSTRA – Nachlese

Aqui los links hacia las paginas de los artistas que participarion en la SEUMOSTRA /innovaespai.

Gracias por compartir vuestra obra con nosotros !!

Miquel Herrero, & automats
algo de su musica Pacte amb Peter Pan – https://www.youtube.com/watch?v=sFatokjrmN4 y http://automats.wordpress.com/

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Neme Jimenez fotografia
PINCELES SOMBRIOS – http://www.flickr.com/photos/nemesiojim/
Carles Mondriá : http://carlesmondria.blogspot.com.es/  dibujo & oleos
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Jose Belenguer http://www.josebelenguer.es/es/works-series/category/6-influence-of-water

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Sellés Dominguez : https://www.facebook.com/sellesdominguez
https://www.facebook.com/sellesdominguez/photos_stream

Enrique Carrazoni – fotografia : www.enriquecarrazoni.com

Marta Angel – Ilustración  : http://marta-angel.blogspot.com.es/

Rafa Mompó – escultura rafamompo.tumblr.com

Javier Moya (con AVMT) – muscia (guitarra) http://www.javiermoya.com/2.html

Diseño cartel Dani Nebot http://www.daninebot.com
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Gracias a la iniciativa y organizacion de : http://www.miniarquitectura.com

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K nstfund München – Cornelius Gurlitt und seine Rechte

Das Schlaf­kleid von Cor­ne­li­us Gur­litt hat­te noch nie je­mand ge­se­hen, bis zu je­nem Tag, im Fe­bru­ar 2012, als das Schloss durch­brach und sie hin­ein­mar­schier­ten, die Frem­den, wie er sie nennt, die Zoll­fahn­der und Be­am­ten der Augs­bur­ger Staats­an­walt­schaft.

Sei­ne Woh­nung war sei­ne Welt. Aber nun wa­ren die Frem­den da, und sie wa­ren vie­le, viel­leicht 30 – und sie blie­ben. Vier Tage lang wi­ckel­ten sie sein Le­ben in Tü­cher, ver­pack­ten es in Papp­kar­tons und tru­gen es fort, eins nach dem an­de­ren, ins­ge­samt weit über tau­send Kunst­wer­ke.
Wäh­rend­des­sen soll­te Cor­ne­li­us Gur­litt sich in die Ecke set­zen und lei­se sein. Also schwieg Gur­litt und sah, wie sie ihm den Lie­ber­mann von der Wand nah­men, die „Rei­ter am Strand“, die seit Jahr­zehn­ten dort hin­gen. Den Cha­gall aus dem ver­rie­gel­ten Holzschrank, die „Kla­vier­spie­le­rin“ aus der Die­le. Sie lie­ßen nichts zu­rück. Auch nicht den klei­nen Kof­fer mit sei­nen Lieb­lings­bil­dern, der Pa­pier­samm­lung, die Gur­litt Abend für Abend aus­ge­packt hat­te, um sie an­zu­se­hen, manch­mal auch öf­ter, jahr­zehn­te­lang. Jetzt wa­ren sie weg, und Gur­litt war al­lein. […] Sind Sie gespannt, wie es weiter geht? Zum Lesen der kompletten Ausgabe gelangen Sie hier zu unseren Angeboten.  https://magazin.spiegel.de/digital/index_SP.html#SP/2013/47/121741554

Publicacion del articulo de Der Spiegel en EL PAIS :

“Solo he querido vivir con mis cuadros”

Cornelius Gurlitt albergó en Múnich un tesoro artístico que su padre reunió en circunstancias dudosas durante la época nazi
Múnich 24 NOV 2013 – 00:00 CET

http://cultura.elpais.com/cultura/2013/11/22/actualidad/1385142615_705581.html

Nadie había visto en pijama a Cornelius Gurlitt hasta aquel día de febrero de 2012 en el que descerrajaron su puerta y entraron en su casa los extraños, como él los llama: los agentes de aduanas y los funcionarios de la fiscalía. Su vivienda era su mundo. Pero ahora estaban allí los extraños, y eran muchos, quizá unos treinta, y allí se habían quedado. Durante cuatro días envolvieron su vida en paños, la empaquetaron en cartones y se la fueron llevando. En total, bastante más de mil obras de arte. Entretanto, Cornelius Gurlitt tenía que quedarse sentado en un rincón, sin decir palabra. Gurlitt callaba y veía cómo quitaban de la pared el liebermann, el Jinetes en la playa que llevaba decenios allí colgado, el chagall guardado bajo llave en el armario, la Pianista del vestíbulo… No dejaron nada.

La única que vino luego fue la psicóloga de los servicios sociales, una mujer que enviaron los extraños. Gurlitt describía como “cruel” y “terrible” esa visita que pretendía hablar sobre sus sentimientos. No, no iba a suicidarse, le aseguró, y quería que se marchara. Desde aquel día, Cornelius Gurlitt se quedó solo en su vivienda desierta, en la casa pintada de blanco, en aquella ciudad a la que llama su cárcel, Múnich. Desde que hace dos semanas la revista Focus destapó la incautación de las obras, la prensa mundial se agolpa ante su casa. Los extraños llaman continuamente a su puerta y le echan cartas por la ranura.

Las obras son un tesoro artístico sensacional: cuadros de Marc Chagall, Max Beckmann, Franz Marc, Pablo Picasso y Henri Matisse. La enigmática colección procede de la herencia de su padre, Hildebrand Gurlitt, fallecido en 1956. Historiador del arte, director de museo, marchante, uno de los hombres que establecieron en Alemania el arte moderno y que después de 1933 hicieron negocios con los nazis. Además de otras cosas, se trata de saber si Hildebrand Gurlitt adquirió los cuadros de forma ilegítima. Tampoco él lo sabe. Todo lo que Gurlitt quiere es marcharse de un sitio en el que se le acosa.

Hay tantos enigmas como cuadros. ¿A quién pertenecen? ¿Cómo llegaron a esa vivienda del barrio de Schwabing? ¿Y qué se hace ahora con todo: con los herederos que los reclaman, con las injusticias que ocurrieron entonces y con la injusticia que podría ocurrirle a él, a Cornelius Gurlitt, heredero de una colección de dudoso origen?

Gurlitt hablaba con sus cuadros, eran sus amigos, esos fieles acompañantes que no tenía en la vida real. Consideraba que conservar la herencia del padre era la tarea de su vida. Algo de culpa sí tiene en ese “horrible accidente”. Tenía que haberla protegido, como hizo su padre contra el fuego de los nazis, contra las bombas, contra los rusos, contra los americanos. Para Cornelius, su padre era un héroe, y él es ahora un fracasado.

El pasado martes se sentaba en el área destinada a madres con bebés en un tren Intercity. Desde que saltó la noticia, esta era la segunda vez que dejaba su casa. La primera salió a hacer la compra y fue acribillado por los fotógrafos. Diez días pasó en su salón, casi a oscuras, sin hacer nada. Apenas podía dormir, dice, y cuando lo conseguía caían sobre él las pesadillas. A veces ponía la radio y volvía a apagarla. Lo único que le habían dejado era la cerradura rota de la puerta. Gurlitt va de camino a visitar a su médico, en una pequeña ciudad del sur de Alemania. Un viaje triste.

Dice: “No soy Boris Becker. ¿Qué quiere esa gente de mí? Soy muy callado. Solo he querido vivir con mis cuadros. ¿Por qué me fotografían para esos periódicos en los que solo sacan a gente mundana?”.

Durante toda su vida fue hijo y heredero. Dice que nunca pensó que en su vivienda de 100 metros cuadrados se almacenaban obras de arte que quizá no le pertenecieran del todo. Y que quizá pudiera contribuir a reparar un poco lo que había cometido el nazismo.

“Si hubiera vivido en otra parte, todo esto no habría ocurrido”. Lejos de los muniqueses, se refiere, en los que nunca confió realmente. La culpa es de la madre. Después de la muerte del padre, compraron dos viviendas en la plaza de Artur Kutscher. Cornelius tenía entonces 27 años, era un joven al que le costaba tomar decisiones, todo lo contrario de su padre. Hoy, 53 años después, dice de su madre: “No tenía razón”. Para él, Múnich es “el origen de toda desgracia”. “Aquí se fundó el movimiento”, afirma. Repite esa frase una y otra vez, su voz temblorosa se eleva cuando la dice. Gurlitt habla sobre el surgimiento del partido nazi, en 1920. Sobre el discurso de Adolf Hitler en la sala de la Hofbräuhaus de Múnich, donde anunció el programa del partido.

Da la sensación de que está encerrado en otra época. Un hombre que reserva la habitación del hotel con una carta escrita a máquina y firmada con pluma meses antes, una carta en la que pide que le vengan a buscar en taxi. Su mundo es lento y silencioso. A Gurlitt le asombran los teléfonos que muestran el número de quien hace la llamada. Sabe que en Internet se pueden buscar cosas, aunque él no lo haya hecho nunca. Él ha vivido con sus cuadros, no con las personas.

Gurlitt ha sacado de los libros sus experiencias. Habla del relato de Kafka En la colonia penitenciaria. Es la historia de un viajero que ve cómo, en una isla perdida, condenados que no conocen sus delitos son torturados y ajusticiados. El vaciamiento de su vivienda ha sido parecidamente trágico.

El tren cruza el límite urbano de Múnich. Los últimos 10 días no le han sentado bien. Gurlitt cumplirá 81 años a finales de diciembre. Él siempre ha soñado con llegar a los 90. “Hay gente que con 97 años sigue escalando, pero yo no llegaré a ser tan viejo”, dice. “Con los cuadros podría haber esperado a la muerte. No hay nada en mi vida a lo que haya querido más que a mis cuadros”. Si se le pregunta si se ha enamorado de alguien, suelta con una risita: “No, qué va”.

Gurlitt tiene muchos adioses en su vida: la muerte de su padre en un accidente de coche, la muerte de su madre, el cáncer de su hermana. “Lo más doloroso fue despedirme de mis cuadros”, dice. “Espero que todo se aclare rápidamente y me los devuelvan”. Está enfermo del corazón. Cuando lleva andados 30 metros, tiene que descansar cinco minutos.

El médico en el que Cornelius Gurlitt confía está a cientos de kilómetros. Es un hombre amable. Trata de convencer a su paciente de que ingrese en una residencia. Recibe en una consulta muy normal en una de las calles de una pequeña ciudad, nada ostentosa, “pero con los mejores aparatos de Alemania”, dice Gurlitt, para justificar el demoledor viaje que ha emprendido, aunque para hacer la compra tenga que coger un taxi. Él siempre es puntual. No le gustan los imprevistos. La cita con el médico es el jueves, pero Gurlitt se pone en camino el martes.

No comprende por qué la fiscalía ha montado semejante escándalo por una cuestión antigua. “Ahora habrán metido los cuadros en cualquier sótano y yo estoy solo. ¿Por qué no los dejaron donde estaban y no se llevaron solo los que querían examinar? Ahora no estaría todo tan vacío”.

Durante estos tres días de viaje habla de los viejos tiempos. En los que no tenía que tomar ninguna decisión. Aquella época en la que su padre era dueño de la situación, un paladín de la modernidad, un mecenas del arte, pero que luego hizo negocios con los nazis, que compró “arte degenerado” [el arte moderno que vetaron los nazis] en el extranjero y quizá también obras robadas. Algunas de las cuales, evidentemente, se quedó.

Cornelius Gurlitt recuerda su infancia en la calle de Raben de Hamburgo, a pocos metros del río Alster. Querría volver allí, pedir su partida de bautismo para su archivo privado. La gente necesita pertenecer a algún sitio, tener sus raíces. La familia cambió muchas veces de residencia, siempre siguiendo al padre. En Hamburgo traspasó su galería en la calle de Klopstock, 35, a la madre. Él se hacía pasar por empleado. Más tarde, en Dresde, ni siquiera había registrado su negocio. Conservó las obras de arte en casa y comerció con ellas. “A mi padre le echaron de muchos sitios, cayó muchas veces, pero siempre volvió a levantarse”.

Cada una de esas veces, su hijo tuvo que volver a empezar. El tímido joven Cornelius, que fue a la escuela en Hamburgo y luego al instituto en Dresde, donde vio a Hitler saludar desde el tren. Después de la época nazi vino el internado en Odenwald y el curso preuniversitario en Düsseldorf. Siempre era el nuevo. El último en llegar y el primero en irse. El extraño. Un solitario.

Quería gustar a su padre. Estudió Historia del Arte en la Universidad de Colonia. Interrumpió sus estudios, no sabe cuándo, no le gusta hablar de eso. Cierta vez viajó a París con su hermana, solo no se atrevía.

Cornelius Gurlitt vivió primero con sus padres; más tarde, con su madre; después, solo con su hermana. Daba igual donde viviera, no dejaba de ser un fantasma. Un hombre amable, pero cuando los técnicos llamaban a su puerta para instalar la fibra óptica, tenían que poner todo su empeño para que les dejara pasar. En todo momento quiso proteger sus cuadros de las miradas ajenas.

Ya de niño jugaba entre Liebermann, Beckmann y Chagall; los cuadros se trasladaban con él de ciudad en ciudad, colgaban de las paredes de las habitaciones, de los pasillos. El padre los tocaba todos, los ordenaba y quería. Sobre la cama de Cornelius colgaba la cara verde de Kirchner. “A Hitler no le gustaban las caras verdes”, dice Gurlitt. En casa no les gustaba hablar del Führer. Su padre había combatido contra él, pero de forma tan oculta que nadie se dio cuenta, dice Gurlitt.

Hildebrand Gurlitt nunca había comprado nada a un particular. Los cuadros procedían de museos alemanes o de marchantes. Solo cooperó con los nazis porque quería salvar los cuadros del fuego. “Puede que a mi padre le ofrecieran algo a nivel particular, pero sin duda no lo aceptó. No iba con él”.

Heredó el tesoro y nunca preguntó de dónde venía. Tuvo que hacerse cargo, algo difícil para alguien a quien no le gustan las responsabilidades. “La fiscalía”, dice, “supervisará qué es lo que me devuelven. Jamás he cometido un delito, y si lo hubiera hecho, ya habría prescrito. Si fuera culpable, me llevarían a la cárcel”.

Cornelius Gurlitt necesita amigos, una familia y, sobre todo, abogados. Pero no es capaz de decidirse. “Nunca he necesitado ninguno”. También está algo decepcionado con su hermana Benita, que murió el año pasado de cáncer. Le dejó solo con la carga. “Era dos años más joven que yo y estaba casada, debería haberme sobrevivido”. Mira sus manos, que reposan sobre la mesa del vagón. “Lo habría heredado todo, y habría sabido cómo arreglar las cosas. Ahora es todo tan horrible”.

“Jamás tuve nada que ver con la adquisición de los cuadros, solo con su salvación”. Ya entonces, en Dresde, ayudó a su padre a salvar las obras de arte. “Mi padre sabía que los rusos estaban cada vez más cerca”. Padre e hijo cargaron juntos los cuadros, que el padre llevó a la casa de un campesino en los alrededores de Dresde, y después a un castillo en el sur de Alemania. Tenía conocidos en todo el país. “Desgraciadamente, en estos papeles con colores la gente solo ve billetes”, decía.

“Yo no soy tan valiente como mi padre. Él vivía para el arte y luchó por él. La fiscalía debe limpiar su reputación”.

El tren llega a la estación central de Augsburgo. “Aquí está el fiscal al que le envié los documentos. No comprendo que aún no me haya dicho nada”, comenta. Gurlitt le ha mandado una fotografía de la casa paterna en Dresde, destruida por el fuego. Le adjuntó viejos artículos de prensa para demostrar el acoso contra Hildebrand Gurlitt que llevó “a la caída del padre”.

Por carta le anunciaron que le devolverían algunas de las obras de arte. No sabe cuáles. Pero no cree al fiscal. “Nunca he querido nada del Estado”. Cornelius Gurlitt no percibe pensión, nunca tuvo seguro de enfermedad. Renueva su pasaporte alemán en el consulado de Salzburgo, y lleva dos años caducado.

Durante su última estancia en Austria, en su casa de Salzburgo, ingresó en el hospital, por el corazón. Estuvo hospitalizado un mes, en una clínica en la que sonaba una alarma cuando salía de la cama. “Como si fuera un criminal”, dice. Pero su estado de salud ha empeorado en los últimos años. Más estancias en el hospital, cataratas. Gurlitt siempre pagó a los médicos en efectivo. En el otoño de 2011 envió El domador de leones, de Max Beckmann, a la galería Lempertz. El tasador fue muy amable. También se arregló todo con los herederos. El cuadro fue vendido por 725.000 euros. Gurlitt recibió un poco más de 400.000; los herederos, el resto.

Ya entonces acudía a su médico de la pequeña ciudad a la que ha viajado en el tren. Ha escrito en tarjetas las frases que quiere leer a su doctor para causarle buena impresión. Gurlitt no trata frecuentemente con gente. La víspera de la consulta quiere dormirse hacia las seis de la tarde, para levantarse en torno a las dos de la madrugada. Tiene cita a las 8.40, pera necesita el tiempo para prepararse. Tiene una herida sangrante en el pie desde hace meses y quiere ponerse una venda nueva.

Por la mañana pide un taxi para los 300 metros que le separan de la consulta. El taxímetro marca 3,40 euros. Gurlitt paga 20. Algo tiene que sacar el taxista. El médico le dice esa mañana que tiene el corazón más débil que de costumbre, pero eso se debe a la agitación. De vuelta al hotel, se sienta en la cama. Mira sus cuadros en los periódicos. Está horrorizado. “¿Qué clase de Estado es este que muestra mi propiedad privada?”, se pregunta.

Al día siguiente, el diario recoge las declaraciones del consejero de Justicia bávaro, Winfried Bausback, que dice que en cualquier caso tiene que hablar con Gurlitt. “No hablaré con ellos y no devolveré voluntariamente nada, no y no. El fiscal tiene datos suficientes que me exculpan”, replica.

Cornelius Gurlitt tiene la esperanza de que le devuelvan pronto los cuadros que le corresponden. Entonces venderá alguno, quizá el liebermann, si es que le corresponde, por usar sus palabras. Para pagar los gastos del hospital. El resto volverá a su casa. Chagall volverá al armario; el cuadro de la pianista, al vestíbulo, donde siempre lo tuvo su madre. “Cuando yo muera, pueden hacer con ellos lo que quieran”. Hasta entonces, los quiere para él solo. Entonces volverá a tener, por fin, un poco de “calma”.

Traducción: Jesús Albores Rey.

© 2013, Der Spiegel. Distribuido por The New York Times Syndicate

DIE ZEIT

Münchner Bilderfund Fluch des Schatzes

Auch Cornelius Gurlitt hat Rechte. Gegen seinen Willen kann man die Rückgabe der Bilder nicht erzwingen. Ein Kommentar von http://www.zeit.de/2013/48/gurlitt-kunstwerke-raubkunst

DIE ZEIT  Schlagwort:Cornelius Gurlitt: http://www.zeit.de/schlagworte/personen/cornelius-gurlitt/index

SUEDDEUTSCHE ZEITUNG

22. November 2013 10:23 Münchner Kunstschatz Gurlitt sollte Bilder schon im Frühjahr bekommen
http://www.sueddeutsche.de/kultur/muenchner-kunstschatz-gurlitt-sollte-bilder-schon-im-fruehjahr-bekommen-1.1824743

DATENBANK “LOST ART” http://www.lostart.de/Webs/DE/Start/Index.html

Günter Grass warnt SPD vor großer Koalition

23.11.2013 ·  Günter Grass rät der SPD von einer großen Koalition ab. Gleichzeitig kritisierte der Literaturnobelpreisträger, der seit Jahrzehnten eng mit der Sozialdemokratie verbunden ist, Bundeskanzlerin Merkel in der NSA-Affäre als „politisch feige“.

23.11.2013 ·  Günter Grass rät der SPD von einer großen Koalition ab. Gleichzeitig kritisierte der Literaturnobelpreisträger, der seit Jahrzehnten eng mit der Sozialdemokratie verbunden ist, Bundeskanzlerin Merkel in der NSA-Affäre als „politisch feige“.

© dpa Günter Grass: „Kann der SPD und ihren Mitgliedern nur raten, nicht in diese große Koalition zu gehen“

Der Schriftsteller Günter Grass hält nichts von einer großen Koalition von CDU/CSU und SPD auf Bundesebene. „Ich kann der SPD und ihren Mitgliedern nur raten, nicht in diese große Koalition zu gehen“, sagte Grass in einem Interview der Deutschen Presse-Agentur. Der Schriftsteller ist seit Jahrzehnten eng mit der Sozialdemokratie verbunden. Eine große Koalition wäre übermächtig, für die Opposition bestünden praktisch keine Chancen mehr, sagte Grass.Das demokratische System drohe dann Schaden zu nehmen. Union und SPD würden in einer großen Koalition zudem mehr oder weniger ihr politisches Gesicht verlieren, „ohne dass etwas wegweisend Neues dabei herauskommt“. Grass nannte als Ausweg eine Minderheitsregierung von CDU/CSU, geduldet von SPD und Grünen.In der NSA-Spähaffäre hielt Grass Bundeskanzlerin Angela Merkel vor, politisch feige zu sein. Die Amerikaner übertreten nach Meinung von Grass Gesetze im eigenen Interesse auch auf Kosten ihrer Verbündeten, während Merkel zurückzucke und nicht von der Souveränität Deutschlands Gebrauch mache. „Die Kanzlerin schützt die Bürger nicht vor dieser Großbespitzelung“, kritisierte Grass. Er sprach sich dafür aus, dem früheren amerikanischen Geheimdienstmitarbeiter Edward Snowden in Deutschland ein Aufenthaltsrecht einzuräumen mit entsprechenden Sicherheitsgarantien.

Weitere Artikel

Doris Lessing ist gestorben

Sie gilt als eine der einflussreichsten Schriftstellerinnen Großbritanniens. Nun ist Doris Lessing im Alter von 94 Jahren in London gestorben.

http://www.zeit.de/kultur/literatur/2013-11/doris-lessing-verstorben

Doris Lessing

Die britische Autorin Doris Lessing  |  © Richard Haines/AFP/GettyImages

Die britische Literatur-Nobelpreisträgerin Doris Lessing ist tot. Sie starb im Alter von 94 Jahren in London. Das teilte ihr Agent und langjähriger Freund Jonathan Clowes mit.

“Es war ein Privileg, für sie zu arbeiten, und wir werden sie sehr vermissen”, sagte Clowes. Lessing sei in den frühen Morgenstunden friedlich eingeschlafen. Er würdigte Lessing als “wundervolle Schriftstellerin mit einem faszinierenden und einzigartigen Geist”. Lessings Verleger Nicholas Pearson vom Verlag HarperCollins nannte seine Autorin “ein großes Geschenk an die Weltliteratur”.

Lessing wurde bekannt mit ihrem 1950 erschienenen Roman The Grass is singing (Afrikanische Tragödie). Darin beschrieb sie eine Liebesbeziehung zwischen der weißen Frau eines Farmers und ihrem schwarzen Diener. In ihren Romanen, Sachbüchern und Gedichten befasste sie sich vor allem mit Afrika und den Frauenrechten. Als ihr wichtigstes Werk gilt Das goldene Notizbuch, das im Jahr 1962 erschien. Das Buch wurde auch als “Bibel des Feminismus” bezeichnet.

Im Jahr 2007 erhielt sie den Nobelpreis für Literatur. Zur Begründung schrieb das Nobel-Komitee, sie sei “eine Erzählerin des weiblichen Erlebens, die mit Skepsis, Feuer und visionärer Kraft die gespaltene Gesellschaft einem kritischen Blick unterzogen hat”.

Lessing wurde im Iran als Tochter eines britischen Kolonialbeamten geboren. Sie wuchs in Simbabwe, dem damaligen Südrhodesien, auf. Sie war zweimal verheiratet und hatte drei Kinder.

Engagiert gegen die Apartheid

Seit 1949 lebte die Schriftstellerin in England. Wie ihre Protagonistinnen aus Das Goldene Notizbuch engagierte sich Lessing politisch, unter anderem gegen Atomwaffen, Kolonialismus, Rassismus und gegen das Apartheid-Regime in Südafrika.

Sie war Mitglied der Kommunistischen Partei Großbritanniens. Nach der Niederschlagung des Ungarnaufstandes 1956 und Enthüllungen über die Gräuel des Stalinismus trat sie aus der Partei aus.

F.A.Z.net

Zum Tod von Doris Lessing Wozu wir fähig sind

17.11.2013 ·  Doris Lessing dachte Postkolonialismus, Feminismus und der Zukunft voraus und bekam als älteste Schriftstellerin den Literaturnobelpreis. Jetzt ist sie im Alter von 94 Jahren gestorben.

Von Andreas Platthaus

m Jahr 1971 korrigierte eine der berühmtesten Schriftstellerinnen der Welt die Rezeption ihres berühmtesten Romans. Im neuen Vorwort zu „Das goldene Notizbuch“, das erstmals 1962 erschienen war und sofort als erzählerisches Manifest des Feminismus gefeiert wurde, schrieb Doris Lessing, das Zentralthema des Buches sei bislang gar nicht wahrgenommen worden. Dieses Thema sei der Zusammenbruch – „dass es manchmal, wenn Leute ‚zusammenklappen’, ein Weg der Selbstheilung ist, ein Weg des inneren Selbst, falsche Dichotomien und Einteilungen abzustoßen“. Es ist, in einen Satz gefasst, die Lebenserfahrung Doris Lessings, die in „Das goldene Notizbuch“ steckt.Und was war das für ein Leben, auch schon in den ersten kaum mehr als vierzig Jahren bis zur Publikation dieses Romans, der sie sofort in die vorderste Reihe der zeitgenössischen Literatur katapultierte. Doris Lessing, geborene Taylor, kam 1919 in Persien zur Welt, als Tochter eines kriegsversehrten Offiziers und einer Krankenschwester. Ihr Vater war nach seiner Verwundung als Bankdirektor in persische Dienste getreten, allerdings in einer britisch dominierten Kreditanstalt. Mit solchen Gründungen versuchte man, das nunmehr bröckelnde Empire noch einmal zusammenzuhalten. Die Mission scheiterte, und die Eltern zogen 1924 nach Rhodesien um.Hier wuchs Doris Taylor auf, hier heiratete sie zweimal, beim zweiten Mal den deutschen Emigranten Gottfried Lessing, der als jüdischer Kommunist den Nationalsozialisten entkommen war; nach der schnellen Scheidung behielt sie Kind und Nachname. Im Jahr 1949 zog sie nach London, mittlerweile war das Empire weitgehend zerbrochen.

In der britischen Hauptstadt erschien im nächsten Jahr ihr Debüt „Afrikanische Tragödie“ (im Original „The Grass is Singing“), ein Roman, der geprägt ist von den eigenen Erfahrungen mit Kolonialherrschaft und Rassismus in Rhodesien. Mit einer knappen Zeitungsmeldung beginnt alles, sie berichtet von der Ermordung einer weißen Farmersfrau, fortan erzählt das Buch dieser Nachricht hinterher. In Großbritannien fand der Text große Beachtung als eine der ersten Stimmen einer Literatur, die später Postkolonialismus genannt werden würde, in Deutschland erschien er erst dreißig Jahre später.

Diese verspätete Resonanz außerhalb von Doris Lessings englischer Heimat gilt für alle ihre Bücher, zunächst auch für Amerika, und deutsche Leser lernten sie gar erst im Gefolge der gesellschaftlichen Veränderungen Ende der sechziger Jahre kennen, als auch die Frauenbewegung erstarkte. Selbst „Das goldene Notizbuch“ kam erst in den siebziger Jahren auf Deutsch heraus, und noch länger – drei Jahrzehnte – brauchte ihre fünfteilige Romanserie „Children of Violence“, die 1952 im Original mit „Martha Quest“ begann, ehe sie übersetzt wurde.

So wurde Doris Lessing hierzulande gar nicht mehr als die Kommunistin wahrgenommen, die sie am Anfang ihrer literarischen Karriere war – bis der Einmarsch sowjetischer Truppen in Ungarn sie zum Verlassen der Partei bewegte. Dieses zeitbedingte Manko erleichterte ihre Rezeption. Weder gab es Widerstand von konservativer Seite gegen die ehemalige Kommunistin, noch von linker gegen die Renegatin. Es blendete aber auch einen entscheidenden Teil ihrer Intentionen aus.

Vom Individuum zur Apokalpyse

Denn Doris Lessing hat sich zeitlebens als eine politische Schriftstellerin verstanden, aber als eine, die aus den Versäumnissen Gleichgesinnter Konsequenzen zog und das auch von anderen erwartete. Deshalb war sie so enttäuscht über die reduzierte Wahrnehmung des „Goldenen Notizbuches“, in deren Hauptfigur Anna Wulf nicht nur des deutschen Nachnamens wegen ein kaum verhülltes Selbstporträt zu sehen ist. Auch die Schriftstellerin im Roman ist Kommunistin, und das Buch, das zum größten Teil aus vier verschiedenfarbigen Notizbüchern – keines davon ist goldfarben – der Protagonistin besteht, betreibt viel mehr Selbsttherapie als Emanzipationsversuche. Das Credo aller späteren Bücher von Doris Lessing lautet, dass Veränderung beim Individuum beginnt. Das wiederum war eine Lehre, die sie verallgemeinert sehen wollte.

Ihre Themen wuchsen vom privaten ins apokalyptische, als in den Siebzigern die Bedrohung durch atomare Rüstung und Naturzerstörung in ihre Bücher einzogen. Im Jahr 1979 begann sie einen neuen Romanzyklus, der sein Handlungszentrum im weit entfernten Planeten Canopus hatte, der Herrschaftszentrale eines zukünftigen galaktischen Imperiums. Das Schicksal der Erde ist da längst besiegelt, und es ist kein freundliches. Wenig freundlich war auch die Aufnahme für diese Bücher, in denen Doris Lessings „Stammpublikum“ einen Verrat an dem von ihm erwarteten feministischen und weltpolitischen Engagement sah. Science Fiction als Gattung galt damals noch nicht als satisfaktionsfähig.

Reverenz an eine alte Dame

Dass sie 2007 den Nobelpreis für Literatur erhielt, hat Doris Lessing deshalb selbst als eine Art späten Witz verstanden. Als Kandidatin dafür war sie vor allem in den siebziger Jahren gehandelt worden, nun hatte sie kaum mehr jemand auf der Rechnung gehabt. Sie war zum Zeitpunkt der Verleihung schon achtundachtzig Jahr alt, auch ihre letzten beiden Romane waren Zukunftsromane gewesen, zuvor waren vor allem Autobiographisches und Reportagen erschienen, und all das hatte nur noch den pflichtschuldigen Respekt gefunden, den man einer großen alten Dame erweist, nicht aber mehr einer Kämpferin, als die sich Doris Lessing nach wie vor verstand. Sie wusste um die zwiespältige Tradition der höchsten Auszeichnung in ihrem Fach, als sie spottete, man habe sie mit dem Nobelpreis wohl noch kurz vor ihrem Tod erwischen wollen. Die Bezeichnung „Epikerin weiblicher Erfahrung“ in der Verleihungsbegründung betrachtete sie als abermaliges Missverständnis. Immerhin wurde sofort danach mit der Publikation einer deutschen Werkausgabe begonnen.

Weitere Artikel

Sechs Jahre nach der Verleihung, die ein letztes Mal alle Augen auf Doris Lessing lenkte und die Chance für eine Neubewertung ihres Werks dennoch abermals verpasste, ist Doris Lessing nun gestorben, am Sonntag, nur wenige Wochen nach ihrem vierundneunzigsten Geburtstag. Der zentrale Satz, den sie geschrieben hat, steht in „Das goldene Notizbuch“, und es ist bezeichnend, dass es ein Aussagesatz ist, der mit einem Fragezeichen endet: „Vielleicht sind es gerade die Menschen mit unserer Erfahrung, die am ehesten die Wahrheit kennen, denn wir wissen doch, wozu wir fähig waren?“

Nachruf in der Sueddeutschen Zeitung http://www.sueddeutsche.de/kultur/zum-tod-von-doris-lessing-wanderin-zwischen-welten-und-anschauungen-1.1820873

The guardian http://www.theguardian.com/books/2013/nov/17/doris-lessing-dies-94

BBC: http://www.bbc.co.uk/news/entertainment-arts-24979129

Doris Lessing: her last Telegraph interview http://www.telegraph.co.uk/culture/books/10455494/Doris-Lessing-her-last-Telegraph-interview.html

Warten auf die Regierung

Keine Regierung, kein arbeitsfähiges Parlament: Grüne, Linke und Bundestagspräsident Lammert kritisieren den Stillstand im Bundestag – und den Zeitplan von Union und SPD. von 

http://www.zeit.de/politik/deutschland/2013-11/bundestag-kann-nicht-arbeiten

Bundestag

Der Plenarsaal des Bundestags, aufgenommen am 22.10.2013 vor der konstituierenden Sitzung des Bundestags im Reichstagsgebäude in Berlin. Bei der Sitzung kommen die Parlamentarier der 18. Legislaturperiode erstmals nach der Bundestagswahl im Plenum zusammen. Foto: Michael Kappeler/dpa [ Rechtehinweis: Verwendung weltweit, usage worldwide ]  |  © Michael Kappeler/dpa

Es ist nicht so, als hätte Niema Movassat nichts zu tun: Der Abgeordnete der Linken  richtet derzeit sein neues Büro ein, führt Bewerbungsgespräche mit potentiellen Mitarbeitern und nimmt an Fraktionssitzungen teil. Aber seine eigentliche Arbeit als Ausschussmitglied im Bundestag könne er noch nicht erledigen – unfreiwillig. “Seit über fünf Monaten hat es keine reguläre Parlamentssitzung gegeben, die letzte Sitzungswoche ist auf Wunsch von Union und SPD wegen der Koalitionsverhandlungen ausgefallen. Für eine Demokratie ist die derzeitige Situation im Bundestag unwürdig.”

Ende Juli fand die letzte reguläre Sitzungswoche des Parlaments statt, am 22. Oktober folgte die konstituierende Sitzung des neuen Bundestags. Am Montag kommen die Abgeordneten zu einer Sondersitzung zusammen, dort sollen aktuelle Themen wie die NSA-Affäre debattiert werden.  Doch ohne ein funktionierendes Kabinett kann das Parlament nur eingeschränkt arbeiten: Ausschusssitzungen, Gesetzgebung oder Haushaltsplanung beispielsweise können nicht ohne Regierung stattfinden.

Bundestagspräsident Norbert Lammert hält diesen Stillstand des Parlaments Bundestag “weder für plausibel noch für notwendig”. Wie der CDU-Politiker der Süddeutsche Zeitung sagte, sollten die im Grundgesetz vorgeschriebenen Ausschüsse schon jetzt eingesetzt werden. Dazu gehören der Europa-, der Verteidigungs- und der Petitionsausschuss sowie das parlamentarische Kontrollgremium für die Geheimdienste.

Lammert und Linke empört

Lammert ist somit auf einer Linie mit den Linken: Derzeit seien die Abgeordneten, die nicht an den Koalitionsverhandlungen teilnehmen, zum “Däumchendrehen” verdammt, kritisieren diese. Zwar besteht die Möglichkeit, schriftliche und mündliche Anfragen zu stellen, sagt etwa der Abgeordnete Movassat. “Aber die würden sich derzeit nur an die geschäftsführende Regierung richten. Und politisch gesehen ist es sinnlos, an abgewählte Minister Fragen zu stellen.”

Auch kritisches Nachfragen in Ausschüssen sei derzeit nicht möglich, da diese parlamentarischen Gremien erst nach der Regierungsbildung ihre Arbeit beginnen. Schriftliche Anträge der Abgeordneten würden derzeit überhaupt nur im Aktenordner landen und erst behandelt, wenn eine reguläre Sitzung des Parlaments stattfindet.

Movassats Fraktionsvorsitzender, Gregor Gysi, sprach deshalb gar vom “erzwungenen Streik“. Auch die erste parlamentarische Geschäftsführerin der Linken, Petra Sitte, ärgerte sich auf twitter darüber, Union und SPD würden das Parlament lahmlegen. Bis Januar, fürchten die Linken, könnten weder Gesetze beschlossen, noch Petitionen der Bürgerinnen und Bürger behandelt oder die geschäftsführende Regierung parlamentarisch kontrolliert werden.

Wechselspiel findet nicht statt

Auch bei den Grünen wartet man auf die neue Regierung. “Wir bemühen uns, zu arbeiten, aber in diesem eigenartigen Zwischenstadium kann das Wechselspiel zwischen Parlament und Exekutive nicht stattfinden”, sagt Steffi Lemke, Parlamentarische Geschäftsführerin der Grünen. Sie sieht die Situation im Parlament ähnlich kritisch wie Movassat. Dennoch widerspricht Lemke der Linksfraktion: “Unsere Abgeordneten drehen nicht Däumchen.” So habe Hans-Christian Ströbele durch seinen Besuch in Moskau politische Debatten jenseits der Plenarsitzungen angestoßen. Auch bei anderen Themen wie Energie und Außenpolitik laufe die Arbeit der Grünen wie gewohnt weiter. “Meine Sorge ist allerdings, dass in Zukunft alles, was die Große Koalition anpackt, doppelt so lange wie nötig wird.”

Nun steht zur Diskussion, den Hauptausschuss als Beratungsgremium vorübergehend einzusetzen, bis das Parlament regulär arbeiten kann. Für Movassat wäre das allerdings nicht genug: Dort könne keine vernünftige Beratung stattfinden. Ein Hauptausschuss könne nicht derart in die Tiefe gehen, wie es bei Fachausschüssen der Fall sei. Deshalb müsse er wohl noch bis zum Frühjahr 2014 warten, bis er im Parlament so arbeiten kann, wie er es sich wünscht. Bis dahin soll es eine neue Regierung geben.

Merkel und die Medien

http://www.sprengsatz.de/?p=4083

Die Kanzlerin warnt vor einer Kostenexplosion bei den Energiepreisen. Das ist an sich keine Hammer-Nachricht. Weil sich aber Angela Merkel seit Wochen nicht mehr zu innenpolitischen Fragen geäußert hat, wird sie von den Medien aufgesogen wie Nektar. Gut, kann man sagen, was sollen die Medien machen, wenn sie über die Koalitionsverhandlungen zur Energiewende berichten. Da passt der Satz ganz gut hinein.

Die Sache hat nur einen Haken: der Satz stammt aus dem wöchentlichen Video-Podcast der Kanzlerin, einem Propaganda-Instrument der Bundesregierung. Die Kanzlerin ist damit wieder einen Schritt weiter gekommen bei der Entmündigung der Medien – und die Medien bei ihrer Selbstentmündigung.

Seit Wochen hat sich Merkel, außer ihren Anmerkungen zum Abhören ihres Handys (“Das geht gar nicht”), nicht mehr vor oder gegenüber Journalisten geäußert. Sie verweigert sich – auch deshalb, um sich alle Optionen für das Ergebnis der Koalitionsverhandlungen offen zu halten.

Gleichzeitig aber setzt sie damit einen Kurs konsequent fort, den sie schon lange verfolgt. Sie will ihr öffentliches Bild und das journalistische Abbild ihrer Politik immer stärker kontrollieren. Oder anders ausgedrückt: sie will die Deutung ihrer Politik selbst und möglichst allein bestimmen.

Diesen Kurs verfolgt sie mit drei Mitteln: sie verliest oder gibt immer häufiger nur noch Statements, bei den keine Nachfragen erlaubt sind, sie lässt ihren Sprecher nur die mit ihr abgestimmten Botschaften vortragen, und sie versendet ihre wöchentliche Video-Botschaft. Pressekonferenzen oder Interviews werden zur Rarität. Kritische Nachfragen oder Fragen zu  Themen, zu denen sie nichts sagen will, sollen verhindert werden, um ihre Deutungshoheit nicht zu gefährden.

Nun ist es Angela Merkels gutes Recht, sich so zu verhalten. Schon immer haben auch demokratische Politiker versucht, die Medien auf subtile oder weniger subtile Weise zu kontrollieren oder zu manipulieren. Aber Demokratie lebt von der kritischen Auseinandersetzung, die Journalisten stellvertretend für die Wähler mit den Spitzenpolitikern führen. Fällt diese aus, können die Medien nur noch unzureichend ihre Aufgabe erfüllen. Und die Mächtigen werden weniger kontrolliert.

Die meisten Politiker sehen die Medien, wenn sie in Spitzenämter aufgestiegen sind, ohnehin nur noch funktional und verstehen unter Pressefreiheit nur noch, dass sie entscheiden, was die Presse erfahren darf und was nicht.

Die Journalisten helfen aber selbst bei ihrer Entmündigung mit, indem sie das Propaganda-Instrument Video-Podcast – im Gegensatz zu früher – immer häufiger zitieren und damit der Kanzlerin auf den Leim gehen. Und indem sie sich immer häufiger klaglos mit dem Hinweis “Keine Fragen” aus dem Saal hinauskomplementieren lassen. Zur gleichen Zeit aber sammeln sie im Wahlkampf jeden Krümel des Streuselkuchens auf, den Merkel für ihren Mann backt, um ihn als als Manna zu verbreiten.

Samstag, 13. August 2011, 13:53 Uhr

Die Politik und das Monster

Horst Köhler, ein des Linksradikalismus unverdächtiger Mann, hat als Bundespräsident die Finanzwirtschaft schon vor der Lehman-Pleite als “Monster” bezeichnet. Franz Müntefering, ein konservativer Sozialdemokrat, nannte schon 2005 Hedgefonds und Private-Equity-Fonds “Heuschrecken”. Bei beiden aber blieben die mahnenden Worte folgenlos. Sie wurden eher belächelt. Das Monster konnte ungehindert im September 2008 die Welt an den Abgrund treiben.

Im Gegenteil. Die Politik auf der ganzen Welt fütterte jahrelang das Monster. Und dann versäumte sie es, das Monster zu zähmen. Die Politik hatte ein Dinosaurierei ausgebrütet und wunderte sich dann darüber, dass die Dinosaurier die Welt beherrschen wollten.

Die rot-grüne Regierung in Deutschland zum Beipiel war einer der schlimmsten Monsterhelfer: sie deregulierte die Finanzmärkte, ließ Hedgefonds zu, senkte die Körperschaftssteuer und und stellte Veräußerungsgewinne der Großbanken und Großkonzerne steuerfrei.

Das Versagen vor 2008 ist eine der Ursachen auch des jetzigen Weltfinanzdesasters, mit dem Versagen danach aber hat die internationale Politik vor dem Monster kapituliert.

Vor 2008 wussten es viele Politiker nicht besser und ließen sich vom neoliberalen Zeitgeist treiben, nach 2008 aber versagte die Politik im vollen Wissen um die Ursachen des Desasters. Leerverkäufe, besonders ungedeckte, eines der gefährlichsten Instrumente der Weltfinanzwirtschaft, wurden nur in Deutschland und später in Griechenland verboten – und blieben damit wirkungslos.

Die berüchtigten Kreditausfallversicherungen CDS, das zweitgefährlichste Instrument, und andere Derivate blieben unreguliert. Und eine Finanztransaktionssteuer scheiterte am Widerstand Großbritanniens und der USA.

So übergab die Politik die Macht an demokratisch nicht legitimierte, von Gier und Habgier getriebene Finanzmanager, die noch nie einen Mehrwert geschaffen haben, die kein Brot backen, kein Auto herstellen und keine Maschine bauen können. Und die nicht für Hungerlöhne Demenzkranke pflegen.

Man muss kein Linker sein, um von der drohenden Weltherrschaft des internationalen Finanzkomplexes zu sprechen. Das Primat der Politik ging Anfang des 21 Jahrhunderts verloren, werden einst die Historiker diagnostizieren. Dass die Politik mit ihrer (wählerwirksamen) Schuldensucht an ihrer eigenen Abdankung mitgewirkt hat, gehört allerdings auch zur Diagnose.

Und jetzt klagen Politiker in allen Ländern über unverantwortliches Spekulantentum und beweinen ihre Machtlosigkeit. Aber bis vor kurzem hatten sie immer noch nichts aus 2008 gelernt. In Deutschland wird widerspruchslos einer der schlimmsten Spekulanten, der die Krise von 2008 mit ausgelöst hat, neuer Chef der Deutschen Bank. Und der noch amtierende soll die Griechenland-Umschuldung organisieren. So wird der Bock zum Gärtner gemacht.

Kein Wunder, dass die sogenannte Bankenbeteiligung an der Griechenlandhilfe in Wirklichkeit ein Milliardengeschenk für die Banken ist. Und das Steuerabkommen mit der Schweiz, das Steuerkriminelle aufspüren und bestrafen sollte, ist löchrig wie ein Schweizer Käse.

Die neue Weltfinanzkrise und die drohende Rezession haben für ganz kurze Zeit das Fenster geöffnet, der Finanzindustrie die Weltherrschaft noch zu entreißen. Wenn die Regierungen, wenn die Politik von der EU, über G 8 bis zu G 20 diese Chance verstreichen lassen und jetzt immer noch keine radikalen Konsequenzen ziehen, dann beschwören sie eine Weltkrise der Demokratien herauf. Dann werden “Die Empörten” vor jedem Regierungssitz stehen und nicht nur in London die Straßen brennen. Es ist 5 Sekunden vor zwölf.

 Michael H. Spreng bei Pelzig haelt sich (video) http://www.zdf.de/ZDFmediathek/beitrag/video/2026016/Pelzig-haelt-sich-vom-12.-November-2013#/beitrag/video/2026016/Pelzig-haelt-sich-vom-12.-November-2013

Evento SEUMOSTRA en el barrio Xerea La Seu

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Los dias 22 a 23 de noviembre el barrio de la Xerea La Seu abre sus puertes, gracias a la inicitaiva y organizacion de miniarquitectura.com. Enhorabuena a las organizadoras y muchas visitas para todos los que participan  !!

seumostra XL

Diseño cartel: Dani Nebot

Mas informacion sobre la Seu Mostra en :

EXPOSICIONES, muchas de ellas los podeis encontrar en innovaespai (no. 21)

Neme Jiménez  (21) FOTOGRAFÍA >
David Newman  (6) FOTOGRAFÍA >
Enrique Carrazoni  (21) FOTOGRAFÍA >
Angelita Castañeda  (11) PINTURA  >
COLLAGE
Belén Segarra  (20) ILUSTRACIÓN >
Miquel Herrero  (20) PINTURA >
miniArquitectura  (6) MAQUETAS >
Julieta XLF  (5) ILUSTRACIÓN >
Espai MGR  (1) FOTOGRAFÍA >
Sellés Dominguez  (21) FOTOGRAFÍA >
Carles Mondriá  (21) DIBUJO >
Marta Angel  (21) ILUSTRACIÓN >
Julia Navarro (13) PINTURA >
José Belenguer  (21) PINTURA >
La Bicicletería  (20) BICICLETAS >
Luce  (3) ESCULTURA >
Lázaro Aznar (3) FOTOGRAFÍA >
Arturo Ferrer (13) FOTOGRAFÍA >
Cote Escrivá (3) ILUSTRACIÓN >
Noelya Vaquero (11) ILUSTRACIÓN
Edu Cano (1) DISEÑO >
miniArquitectura (1) DISEÑO >
Pepa López (2) ILUSTRACIÓN >
Lorena García (2) ILUSTRACIÓN

MÚSICA Y DANZA

Javier Moya Calleja Recital de guitarra clásica
Gypsy Casino (9) http://gypsycasino.bandcamp.com/
Jam al terrat (13) Jazz
Atlantic Pop
Trio de Cuerda Clásica: Stefania Macafferri_violín, Anna Solaz_violín, Marc Bullón_cello
Conservatorio Superior de música Clásica: Stefania Macafferri_violín
Anna Solaz_violín
Marc Bullón_cello
Conservatorio Superior de música Clásica. Cuarteto de flautas
Turista Optimista
 Organizador@s miniarqu vlc minilogohttp://www.miniarquitectura.com/

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